Decimos que el cielo es azul como quien acepta una convención estadística. No porque lo sea siempre, sino porque lo es la mayoría de las veces. La frase funciona por acumulación, por repetición, por costumbre. Nombramos una verdad que se sostiene en la similitud por apariencia, la que acepta la excepción precisamente por rareza. El azul del cielo se propaga él mismo en cuanto que la semejanza que le anima, su nombre, se agarra a la modulación de su propia verdad, en palabras de Didi-Huberman². Y sin embargo, basta mirar hacia arriba en otro lugar, o en otro momento, para que esa afirmación empiece a tambalearse. Y en su excepción negadora, afirme por imposible ese mismo azul.
Este proyecto parte de esa grieta. De la distancia entre lo que se da por hecho y lo que realmente ocurre. De la mensonge qui dit toujours la vérité². El lienzo nace como una superficie continua, extensa. Pintar en él es atravesarlo, asumir que no todo puede permanecer estable, que no todas las zonas responderán del mismo modo al gesto, al color o a la luz.
Como una película detenida en frames, la continuidad del lienzo se descompone en instantes que se sostienen por sí mismos. Cada fragmento se convierte en una escena distinta: algunas iluminadas y diáfanas, otras sombrías y densas, momentos de calma que se alternan con ráfagas de tensión. Aunque cada frame pueda contarse por separado, todos provienen del mismo metraje, del mismo viaje, y juntos conservan el eco de la historia completa.
Así funciona también el cielo: no como una imagen única, sino como una suma de situaciones simultáneas. Mientras en un punto del mapa se abre, secciona e ilumina, en otro se cierra y se oscurece. La idea de un cielo azul sigue siendo válida, pero nunca completa. El nombre está obligado a ser troceado y en sus pedazos, comprenderse. Este proyecto habita ese desajuste, ese lugar donde la norma convive con su caos y donde cada fragmento afirma algo distinto sin dejar de pertenecer al mismo horizonte. Sobre lenguaje, ortodoxo, y sus dialectos, labradores del más divertido jardín de alegre caos.